Cuánto cobrar como freelance: cómo calcular tu tarifa por hora o por proyecto

Para saber cuánto cobrar como freelance, parte de lo que necesitas ganar al año, súmale tus gastos (cuota de autónomo, herramientas, equipo), y divídelo entre las horas que de verdad vas a poder facturar, que siempre son bastantes menos que las que trabajas. Ese es tu precio mínimo por hora. A partir de ahí lo ajustas según el mercado, tu experiencia y el valor que aportas, y lo conviertes en precio por proyecto. Abajo tienes la fórmula paso a paso, un ejemplo con números y los errores que hacen que muchos principiantes trabajen por debajo de coste.
Por qué no sirve copiar el precio de otro
Mirar lo que cobran otros en Fiverr o Workana orienta, pero no te dice si a ti te sale a cuenta. Cada freelance tiene gastos, horas disponibles y situación fiscal distintos. Alguien que vive en otro país, con otro coste de vida y sin cuota de autónomo, puede permitirse cobrar menos que tú sin perder dinero.
Por eso el orden correcto es: primero tu precio mínimo (lo que necesitas para no perder), después el precio de mercado (lo que se paga por ese servicio) y al final tu precio (dónde te colocas entre ambos).
Paso 1: calcula cuánto necesitas ingresar al año
Empieza por lo que quieres que te quede limpio para vivir, como si fuera un sueldo neto. Después añade todo lo que cuesta trabajar por tu cuenta:
- Cuota de autónomo. En España va por tramos de rendimientos netos. Según las tablas de la Seguridad Social para 2026, la base mínima de cotización del primer tramo de la tabla reducida es de 653,59 € al mes y sube por tramos. Quien se da de alta por primera vez puede pedir una cuota reducida durante el inicio de la actividad. Lo tienes explicado en la guía de alta de autónomo para trabajar por internet.
- Herramientas y suscripciones: software, almacenamiento en la nube, dominio, programa de facturación.
- Equipo: ordenador, móvil, silla. Repártelo entre los años que te va a durar.
- Gestoría, si la contratas.
- Comisiones de plataformas y de métodos de cobro.
- Formación para mantenerte al día.
- Un colchón para meses flojos, vacaciones y bajas, que nadie te paga.
Y no olvides el IRPF: lo que facturas no es lo que te queda. Calcula el impuesto aproximado sobre tu beneficio para no llevarte un susto en la renta. En cómo declarar los ingresos de internet a Hacienda explicamos cómo funcionan los pagos a cuenta.
Paso 2: calcula tus horas facturables reales
Aquí está el error más habitual. Un año tiene unas 52 semanas, pero tú no vas a facturar 40 horas en cada una.
Resta:
- Vacaciones y festivos.
- Días de enfermedad o imprevistos.
- Tiempo que no cobras: buscar clientes, preparar presupuestos, responder correos, facturar, formarte, reuniones previas.
Muchos freelancers calculan que solo una parte de su jornada es facturable; el resto se va en tareas de gestión y captación, sobre todo al principio. Haz tu propia estimación con honestidad. Si no lo tienes claro, apunta durante dos semanas en qué gastas cada hora.
Paso 3: aplica la fórmula
La fórmula básica es:
Tarifa mínima por hora = (ingreso neto deseado + gastos anuales + impuestos estimados) ÷ horas facturables al año
Ejemplo con números
Los importes de este ejemplo son supuestos para enseñarte el cálculo, no una recomendación. Sustitúyelos por los tuyos.
| Concepto | Importe anual (ejemplo) |
|---|---|
| Lo que quieres que te quede para vivir | 18.000 € |
| Cuota de autónomo (supuesto: 300 €/mes) | 3.600 € |
| Herramientas, software y dominio | 600 € |
| Amortización del ordenador (1.200 € en 4 años) | 300 € |
| Gestoría (supuesto: 50 €/mes) | 600 € |
| IRPF estimado sobre el beneficio (supuesto) | 3.000 € |
| Total que necesitas facturar (sin IVA) | 26.100 € |
Horas facturables: supón 46 semanas de trabajo, a 25 horas facturables por semana. Son 1.150 horas al año.
26.100 € ÷ 1.150 h = 22,70 € por hora como mínimo.
Si cobras por debajo de esa cifra, en este ejemplo no llegas a lo que necesitas. Si además trabajas desde una plataforma que se queda una comisión, tienes que subirla para compensar.
Ajuste por comisión de plataforma
Si una plataforma se queda un porcentaje de cada cobro, divide tu tarifa entre lo que te queda. Fiverr, por ejemplo, se queda el 20 % de cada venta, así que te queda el 80 %:
22,70 € ÷ 0,80 = 28,40 € por hora de trabajo vendido en Fiverr.
Upwork aplica una comisión variable según el tipo de contrato, que ves antes de enviar la propuesta. Haz el mismo cálculo con el porcentaje que te muestre. Tienes las comisiones de cada plataforma en la comparativa de Upwork, Fiverr, Workana y Malt.
Paso 4: compara con el mercado
Con tu tarifa mínima en la mano, mira qué se paga por tu servicio:
- Busca perfiles parecidos al tuyo (misma especialidad, experiencia similar) en las plataformas donde vas a trabajar.
- Pregunta en comunidades profesionales de tu sector.
- Fíjate en los presupuestos que publican los clientes en las plataformas de proyectos.
Si el mercado paga claramente menos que tu mínimo, tienes tres salidas: especializarte en un nicho que pague mejor, buscar otro tipo de cliente (empresas en lugar de particulares, clientes de otros países) o trabajar más rápido con mejores procesos. Lo que no funciona a largo plazo es cobrar por debajo de coste.
Por hora o por proyecto: cuándo usar cada una
| Modelo | Ventajas | Inconvenientes | Úsalo cuando… |
|---|---|---|---|
| Por hora | Cobras todo lo que trabajas; útil si el alcance cambia | Si eres rápido, ganas menos; el cliente no sabe el total | El trabajo es continuo o el alcance no está claro (soporte, asistencia virtual) |
| Por proyecto | El cliente sabe lo que paga; si mejoras tu velocidad, ganas más | Si calculas mal las horas, pierdes | El entregable está bien definido (un logo, 10 fichas de producto, una web) |
| Por unidad | Fácil de entender (por palabra, por artículo, por vídeo) | No refleja la investigación o las revisiones | Trabajos repetitivos con poca variación |
| Iguala mensual | Ingresos previsibles | Hay que limitar bien qué incluye | Clientes recurrentes (gestión de redes, mantenimiento) |
Cómo pasar de precio por hora a precio por proyecto
- Divide el proyecto en tareas (reunión inicial, investigación, primer borrador, revisiones, entrega).
- Estima las horas de cada tarea y súmalas.
- Añade un margen para imprevistos. Los proyectos casi siempre llevan más tiempo del previsto.
- Multiplica por tu tarifa por hora.
- Deja por escrito qué incluye el precio: cuántas rondas de cambios, plazos y formato de entrega.
Ejemplo: un texto de una página web que te lleva 2 horas de investigación, 3 de redacción y 1 de revisiones son 6 horas. Con un margen de una hora más y una tarifa de 28 €, el presupuesto sería 196 €. Lo que no esté incluido (una tercera ronda de cambios, por ejemplo) se presupuesta aparte.
Los impuestos en la factura: no te los comas
Tu tarifa es siempre sin impuestos. Luego, según el cliente, la factura cambia:
- Cliente en España (empresa o particular): sumas el IVA. El tipo general es el 21 %, según la Agencia Tributaria.
- Empresa española y tú eres profesional: además restas la retención de IRPF. Según el cuadro de la Agencia Tributaria para 2026, es del 15 % con carácter general y del 7 % para profesionales en el año de inicio de la actividad y los dos siguientes. Ese dinero no lo pierdes: es un adelanto de tu renta.
- Clientes de otros países: el IVA cambia según si es empresa o particular y dónde está. Lo explicamos en cómo facturar a clientes extranjeros.
Ejemplo: facturas 1.000 € a una empresa española y eres profesional con retención general. La factura sería 1.000 € + 210 € de IVA − 150 € de retención = 1.060 € a cobrar. Los 210 € de IVA los ingresas a Hacienda en tu declaración trimestral; los 150 € de retención los descontarás en la renta.
Errores comunes al poner precio
- Calcular con 40 horas facturables por semana. No las vas a tener.
- Olvidar la cuota de autónomo y los impuestos. Lo que cobras no es lo que ganas.
- Bajar el precio para conseguir el primer cliente y no subirlo nunca. Si empiezas barato, ponle fecha de caducidad y avisa al cliente.
- Revisiones ilimitadas. Fija un número en el presupuesto.
- Dar precio sin entender el encargo. Haz preguntas antes de presupuestar.
- No cobrar anticipo en proyectos grandes. Pedir una parte por adelantado es habitual y te protege de impagos.
Cuándo y cómo subir tus tarifas
Revisa tu precio al menos una vez al año, y también cuando:
- Tienes más demanda de la que puedes atender.
- Has ganado experiencia o una especialización clara.
- Tus costes han subido (nueva cuota, herramientas más caras).
Aplica la subida primero a clientes nuevos. A los actuales, avísales con antelación y explícalo con naturalidad, sin pedir perdón.
Si estás empezando, en nuestras guías para empezar como redactor freelance y empezar como asistente virtual aplicamos este cálculo a cada profesión.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cobra un freelance principiante en España?
No hay una cifra oficial y varía mucho según el servicio y el cliente. En lugar de copiar una cantidad, calcula tu tarifa mínima con tus gastos y tus horas facturables reales, y compárala con perfiles parecidos al tuyo en las plataformas donde vas a trabajar.
¿El precio que doy al cliente incluye IVA?
Entre profesionales, lo habitual es dar los precios sin IVA y aclararlo ("más IVA"). Si tu cliente es un particular, indícale el precio final con IVA incluido para evitar malentendidos.
¿Es mejor cobrar por hora o por proyecto?
Por proyecto cuando el entregable está bien definido; por hora cuando el trabajo es continuo o el alcance puede cambiar. Aunque cobres por proyecto, calcula siempre tus horas para saber si te sale a cuenta.
¿Cómo justifico mi precio si el cliente dice que es caro?
Explica qué incluye y qué resultado obtiene, en lugar de bajar sin más. Si necesitas ajustar, reduce el alcance (menos entregables, menos revisiones), no tu tarifa por hora.
¿Debo cobrar por adelantado?
En proyectos nuevos o grandes, pedir una parte por adelantado es una práctica común y razonable. En plataformas como Upwork o Fiverr, el pago queda retenido por la plataforma hasta que se acepta la entrega.
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